Espíritu del Sesshin

Queridos Amigos:
Me he tomado la libertad por cuestiones de espacio de modificar el texto de las recomendaciones del Roshi (Viejo Maestro Budista Zen) Robert Aitken recientemente fallecido para aquellos que deseen participar en este tipo de encuentros. Con las debidas disculpas por los errores que pudiera cometer, quería compartirlas con Uds.

Un cordial saludo con las palmas juntas
Julio

Tu sesshin (jornada de meditación) esta por comenzar. La palabra sesshin es un término que podríamos traducir en “alcanzar nuestra naturaleza original” “tocar la gran mente” “Recibirla Mente”. Es un tiempo para hacer todo a un lado, olvidar y enfocar nuestro espíritu inquisitivo (mente que adjetiva) a la práctica. “Tocar la mente” implica, es claro, una acción individual. Pero “recibir la mente” y “transmitir la mente” muestran cómo el acto de la realización no es autocentrado. De hecho, tú eres simplemente el instrumento de la realización. Si entras a sesshin con un espíritu de “yo debo realizarme” estás estableciendo un conflicto con el hecho básico. Fundamentalmente, cielo, tierra y yo somos de un único espíritu. Todas las cosas y yo son uno. Dogen preguntó “¿Qué es la mente? La mente es montañas, ríos y la gran tierra, el sol, la luna y las estrellas” Y por supuesto es toda la gente, todas las cosas, todas las plantas, todos los animales. Y en esta instancia, particularmente, son tus hermanos y hermanas en el dojo (lugar donde se practica). Tu esfuerzo individual es muy importante, pero a menos que sea esfuerzo con el espíritu de ser el instrumento de la realización, es autocentrado. Sesshin no es un tiempo para “elaborar cosas”. Pueden elaborarse cosas en tu práctica, pero si te dispones a elaborar cosas, es decir, revisar viejos traumas, no estás usando tu tiempo efectivamente. Sesshin es un tiempo para enfocarse con todo tu corazón en una cosa, en sólo ése inhalar y exhalar, en las enseñanzas, nada más. Debes olvidarte de ti mismo en esa práctica y entonces las cosas estarán luego elaboradas.  Hay tres reglas básicas para sesshin. Estas reglas no fueron establecidas por causa ritual o cuidado ceremonial. Son reglas que resultaron empíricamente de muchos cientos de años de práctica budista zen. La primera de estas reglas es no hablar, ni siquiera susurrar. Hay cierta cualidad en la voz humana que distrae mucho. Paramos las orejas y la concentración se ha perdido. No hables para nada. Durante samu (trabajo) tal vez necesitas preguntar “¿dónde guardan la escoba?” o… tal vez no necesitas preguntar. La otra regla es “No mires alrededor”. Ya ven, si están buscando tocar la mente, el contacto visual distrae mucho de esta práctica. Están buscando comunicación fundamental y la distracción de la interacción social habitual puede ser destructiva. La tercera regla es “sin cortesías sociales”. Esta se sigue naturalmente de las primeras dos. El japonés original dice algo así como “sin señas sociales” En otras palabras, si dos personas llegan a una puerta al mismo tiempo, no hay necesidad de que uno ceda el paso al otro. Una persona pasa primero y la otra sigue, como dos gotas de aguas en el arroyo, muy naturalmente.  La gente se hace a un lado naturalmente y ustedes también. Esa es la manera que debe ser en sesshin. Si siguen estas tres reglas, no hablar, no mirar alrededor y no hacer saludos o cortesías. Simplemente estar atentos al aquí y ahora. Hacer lo que debas hacer, cuando comas comes, cuando respiras solo inhalas y exhalas, cuando escuchas oyes.