El Demonio Comedor de Odio

Ajahn Brahm cuenta con un estilo muy particular una historia que todos nos sentimos identificados.

Las emociones desagradables (envidia, celos, rabia, etc.) son como pequeños hijos nuestros perdidos. Debemos hacerlos pasar, abrazarlos sin intención de que se vayan. De este modo se disipan tal cual el monstruo de esta historia.

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